-¿Tú crees que Anita es feliz con Pepe?
-¿Tú serias feliz si yo te engañara?
-¿Por que no hablas con ella y tratas de que te cuente, de ayudarla un poco?
- Porque no conseguiría nada, solo hacerla sufrir. A ella ni se le pasa por la cabeza que no es feliz. Ha enterrado todo lo que piensa. Es infeliz pero ni se lo plantea para poder seguir. Todos terminamos así.
-¿Tu también terminaras por enterrar lo que piensas?
-Si. Y tu. Ya hemos empezado. Tu también te has dado cuenta ¿verdad? Estamos casi siempre en silencio porque hemos empezado a esconder lo que pensamos. Antes te decía todo lo que se me pasaba por la cabeza. Ya no, ya se me han quitado las ganas. Lo que voy pensando me lo cuento a mi mismo y luego lo entierro. Poco a poco ni siquiera me lo contare a mi.
-Pero eso quiere decir no ser feliz.
-Quiere decir no ser feliz en absoluto. Le ocurre a mucha gente. Una persona en un momento dado, ya no quiere enfrentarse consigo mismo y se esconde. Porque tiene miedo de no encontrar ya fuerzas para vivir.
-¿Desde cuando te pasa eso?, ¿Desde que nos prometimos? ¿Mientras estábamos en la salita con Antonia, sentías que te traicionabas a ti mismo?
-Si. En eso pensaba allí en la salita. ¿En que si no? Antes, cuando quedábamos en la habitación, siempre tenia ganas de contártelo todo, era maravilloso, la libertad absoluta. Luego esas ganas se me han ido quitando.
-¿Y no volverás a tenerlas?
-Supongo que no, una vez idas ¿como pueden volver?. Antes podía quedar contigo por las tardes, o no. Ahora, a veces he sentido que tenia que quedar contigo sin mas, porque ya había elegido y de una vez por todas debía hacer lo que tu y todos los demás esperabais de mi.
-Esto es horrible.
-¿No sabias que era horrible? Tu también lo sabias y has hecho lo que todos esperaban de ti. Has ido con tu madre a los ebanistas, a los tapiceros, a las tiendas de sabanas... Y mientras lo hacías, ibas enterrando algo, cada vez un poco mas profundo.
-Entonces, ¿por que somos novios? ¿Por que nos casamos?
-Para ser como todos y para hacer lo que todos esperan que hagamos. Antes de todo esto, allí, en la habitación, no se, tu y yo teníamos algo. Era poco, pero con todo era algo, algo nuestro. ¿Quieres que vayamos? He seguido pagando el alquiler. Voy algunas veces, mientras tu estas con tu madre en la modista o en las tiendas de sabanas. Voy allí, descanso un poco, me hago un café. ¿Quieres que vayamos ahora un momento?
-No, por favor.
lunes, 7 de mayo de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario